lunes, 1 de mayo de 2017

051_The missing venues (Salas VII)

Salud Miguel, lo prometido es deuda. Hoy te hablaré de una serie de salas que, o bien han cerrado ya, o bien han estado en el disparadero durante muchos años, un limbo de alegalidad al que las condenaba la desidia administrativa... Ya lo cantaba Loquillo en los 80's: "los bares y las salas de Barcelona están sometidos a unos horarios que no hay quien lo aguante". Aunque parece que la situación podría estar cambiando.


Momentos previos a un bolo en la Monasterio

La lista de salas en el punto de mira de la administración local y/o vecin@s en la última década daba escalofríos: Music HallHeliogàbal, Lupita, RoxyRobadors23Pipa Club... A pesar de que las visité muy puntualmente, igualmente forman parte de mi imaginario sonoro. Viajemos a seis de ellas.


1.- La Music Hall de Rambla Catalunya

Definitivamente, Barcelona es una ciudad difícil para programar conciertos pequeños y medianos. Y si encima estás en zona turística lo más probable es que te obliguen a ofrecer flamenco para guiris... Antes de que cambiaran el enfoque comercial, tuve oportunidad de ver allí al gran Lloyd Cole.


#535 - Lloyd Cole (Music Hall, 11/10/13)


2.- L'Heliogàbal de Gràcia

"Por miedo a que nos pongan más multas y nos acaben de hundir económicamente". Ras i curt, que se dice por aquí. Matices de licencias entre bar-musical y bar-cafetería... La música en Barcelona se sigue considerando una molestia, más que una actividad cultural. En la emblemática sala de Gràcia pude ver a Maria Rodés y al gran Dimas Rodríguez con su trasunto Invisible Harvey.


#581 - Invisible Harvey (Heliogàbal, 14/5/15)


3.- El Pipa Club de Plaça Reial

"La crónica urbana se ha convertido en un oficio de difuntos", podía leerse en El Periódico al anunciarse el traslado "forzoso" del bizarro piso de la Plaza Real. Presiones turísticas e inmobiliarias, se aducía esta vez como excusa. En el mismo artículo hay una descripción del local que no me resisto a reproducir textual:
El lector noctámbulo conocerá bien el Pipa Club. Llegabas al portal, llamabas al telefonillo y te abrían sin que hubiera rótulo identificativo. Las visitas de provincias solían quedarse patidifusas mientras ascendían los peldaños de mármol bruñido de madrugadas, convencidos, los amigos, de que estaban dejándose arrastrar hacia un antro de perdición situado en el principal.
Sin embargo, al traspasar la puerta, parecía que hubieses entrado en casa de la abuela pero con la yaya ausente y una verbena improvisada en cada habitación. Unos 280 metros cuadrados de fiesta tranquila, de copas conversadas, nada de garrafón, en una atmósfera misteriosa, de club británico para gentlemen que charlan sobre monturas y negocios.

Aunque para mí siempre fue más un local de copas, simplemente, el Pipa Club ha acogido actuaciones muy chulas (la del ubicuo Chino, por ejemplo). La última que recuerdo, la de Blas Picón en un ciclo elegantemente denominado Blues sin cables... O sea, que la dichosa normativa no permitía amplificación y se inventaron este formato. Pero no sólo eso, sino que al tener licencia de club te hacían socio temporal con carnet incluido para que pudieras asistir... Nos la cogemos con papel de fumar, lo que yo te diga. Este bolo se me olvidó registrarlo...




4.- La Monasterio del Port Vell

En el caso de la Monasterio, más que de un cierre definitivo se trató de un traslado forzoso, desconozco las razones aunque se pueden intuir. En cualquier caso, cambiar el emplazamiento del entrañable sótano en los Porxos d'en Xifré a una mierda de local en el Port Olímpic, para mí supuso el definitivo abandono de mi fidelidad a la sala. En la Monasterio original pude ver a los Luz Verde, a Carvin Jones y al mismísimo Santiago Auserón, amén de multitud de blues jam...


#536 - Blues Jam (Monasterio, 15/10/13)


5.- El Roxy Club de Poblenou

En la histórica calle Luchana -de historia familiar-, que algún cretino renombró como Roc Boronat, a tocar de la tapia del cementerio del Poblenou, estaba este coqueto local apartado de la mano de dios, donde pude presenciar una grandísima efeméride: el bolo nº 50 de la Incorregibles Blues Band. Lo presencié, lo disfruté enormemente e incluso tuve la desvergüenza de participar... con una versión del Old Love de Clapton, si no recuerdo mal. Donde hay amigos...


#407 - Incorregibles + special guest (Roxy, 18/10/08)



6.- La Savannah del Clot

Allá por el barrio del Clot, casi frontera con la Verneda, estaba esta coqueta sala donde pude ver -nobleza obliga- a su vecino más ilustre: el Loco celebró allí uno de sus numerosos aniversarios, un lejano año 2000, evento al que asistí con mamá. Cuatro años antes, como ya te comenté hace algunos posts, pude disfrutar del padrino blanco del blues, el mismísimo John Mayall. Este garito es una de las últimas bajas de la guerra barcelonesa contra el rock'n'roll, según nos cuenta Alfred Crespo en su divertido No hay entradas... 





Nada más por hoy Miguelito, con la lógica nostalgia por la pérdida, pero con la tranquilidad que da haber alcanzado el kairós en todas y cada una de esas salas ;), te dejo con la versión original de ese viejo amor que yo destrocé... que la disfrutes y hasta el próximo post.




PS: hablando de bajas musicales, en este caso tiendas legendarias, el pasado 2016 cerró definitivamente el último establecimiento insignia del emporio Castelló en Barcelona; la calle Tallers está de luto... RIP Castelló (1928-2016)


Siempre nos quedará Revólver...

PS2: para acabar en positivo, resaltar que siguen naciendo salas nuevas, como el Nota 79, ¡osados!! Y ya te puedes imaginar quiénes fueron de los primeros invitados... incorregibles estos boquerones.