domingo, 24 de julio de 2016

038_Samba pa ti

Hola Miguel, saludos esta noche de domingo veraniego recién llegados de Calella de Palafrugell, hoy para hablarte del "guitarrista con más alma" de la historia del rock (Eric Clapton dixit). Ahí es nada... Sí, hijo, ayer noche mismo pude disfrutar junto al padrino Nando de la magia del gran Carlos Santana.



El guitarrista mexicano fue la estrella de la edición de 2016 del Festival de Cap Roig, celebrado en los jardines del mismo nombre de la entrañable villa de la Costa Brava. Personalmente no ha sido la primera vez que lo disfrutaba. Repasando los archivos, un lejano ya 1998, en el marco del Festival Grec, debuté con Santana en el Poble Espanyol, aquí tienes el documento.


#040 Carlos Santana (Poble Espanyol, 2/7/98)

La gran aportación musical del mexicano fue sin duda la fusión del rock tradicional con el sonido latinoamericano, como puedes comprobar en el vídeo siguiente. Grandísimo instrumentista -#20 en la lista de Rolling Stone de los 100 mejores guitarristas de todos los tiempos-, su pasión y el alma a la hora de interpretar en verdad impresionaban, incluso a sus pares...



A pesar de que Santana llevaba ya algunos años en la carretera (según nos contaba la revista MOJO recientemente, "in 1967 Santana were the Santana Blues Band, playing blues and R&B around the San Francisco area"), el gran momento fundacional llegó con su inclusión por sorpresa en el line-up del legendario Festival de Woodstock en 1969. Y digo sorpresa porque todavía no habían editado su primer LP con CBS. El mismísimo Bill Graham, gerente de los Fillmore y gran aficionado a la música latina, fue el encargado de colarlos. De ese bolo, se recuerda especialmente su versionaca de Soul Sacrifice.



Para el concierto de anoche en Cap Roig, el mexicano reunió a parte de la banda que le acompañó en el mítico show de Woodstock. Con una sección rítmica apabullante -incluida su mujer en la batería-, y dos vocalistas de lujo, nos ofreció un show de más de dos horas en el que realmente costaba mantenerse en el asiento. Soul sacrifice, Jingo, Oye cómo va, Sácalo fuera, Smooth, Corazón espinado... y Samba pa ti, cómo no. Te aseguro que oir esos clásicos desde nuestra atalaya con vistas a las bahías de Calella y Llafranc y la tramuntana soplando no tiene precio...


Gran finde en la Costa Brava (y camiseta nueva)

Para cerrar el post volvamos a la edición de MOJO de junio de este año, que recuerda mucho al speech que nos ofreció ayer noche Santana ("luz y amor para luchar contra el miedo..."):
"So we're here again to do the same thing that we did at Woodstock, with the hippies' things. We really believe the same thing that John Lennon, the same thing that Bob Marley, we really believe, like The Doors, that music, and your heart and my heart, can transform fear" (Carlos Santana)
#636 Carlos Santana (Cap Roig, 23/7/16)

Nada más por hoy, Miguelito. Sólo recordar que la música, junto con las matemáticas y la filosofía, fueron las tres grandes aportaciones de la cultura europea a la historia de la humanidad. Carlos Santana así lo entendió también, dedicándole esta bella oda al viejo continente. Como ayer no la tocó, aquí la tienes. Hasta el próximo post, salud!



PS: además de los 3 primeros LP de su discografía (Santana, Abraxas y SantanaIII), te recomiendo vivamente la escucha de Supernatural, de 1999, probablemente su último GRAN trabajo y uno de los presentes de boda que más ilusión me hizo...

viernes, 1 de julio de 2016

037_El Jamboree de Plaza Real (Salas IV)




"A Catalunya hi ha hagut cinc temples del jazz: la Jazz Cava de Terrassa, La Cova del Drac, el Harlem Jazz Club, el London Bar i el Jazz Sí Club. I el Jamboree és la catedral". (Lluís Cabrera, fundador del Taller de Músics)





Hola Miguelito, bienvenido a un nuevo post de las500+. Esta vez para homenajear a un templo (¡o catedral!) histórico del jazz en Barcelona: el Jamboree Jazz Club. Lo primero decirte que sí, he estado -al menos en una ocasión- en todas y cada una de las salas emblemáticas que menciona Lluís Cabrera, aunque no necesariamente para escuchar jazz. 

Y lo segundo: en la lista falta el Pipa Club, local ubicado en un segundo piso sobre las arcadas de la Plaza Real (esquina Glaciar), y providencial cau de jazz para los más noctámbulos, al menos hasta que el tradicionalmente bipolar Ayuntamiento barcelonés decidiera prohibir allí la música en directo. Aunque el tema parece que está mejorando con el gobierno Colau... en un próximo post hablaremos de ello.


Históricos visitantes de la primera etapa del Jamboree:
Chet Baker, Dexter Gordon, Stéphane Grapelli y Ornette Coleman
(de izq. a dcha., en el centro Elvin Jones)

Si no me falla la memoria, en el London Bar vi a Amadeu Casas y su grupo de entonces, Blues a Go-Go (yes! #170, 2003); en el Jazz Sí -local residente del Taller de Músics en pleno Raval- habré presenciado innumerables jams de jazz los domingos por la tarde, aunque la sesión que tengo registrada es la de Ester Ovejero (#356, 2007); la única actuación en la Jazz Cava de Terrassa he de mirarla en la chuleta, espera: ya, Lonnie Brooks Blues Band (#423, 2009).

Al Harlem Jazz Club -mi sala preferida de BCN- ya le dedicamos un especial, y a la mítica Cova del Drac te la presenté en el primer post de la serie. Pero hoy estamos aquí para hablar del Jamboree, aunque con un approach diferente al habitual (muchos de los bolos que allí presencié ya han ido saliendo en este blog a lo largo de los meses). Vamos a hacer un poquito de memoria histórica de la catedral del jazz en Catalunya, de la mano del magnífico libro de Pere Pons -su gerente actual- El cas Jamboree: eterna glòria (por casa lo tienes, dedicado).


Un libro necesario, entrañable viaje en el tiempo, con Gloria Stewart
en portada, "la musa de las noches mágicas del Jamboree"

Según nos cuenta Pere Pons, la fecha mayoritariamente aceptada como la fundacional del Jamboree sería el 9 de enero de 1960, aunque su cenit como club de referencia lo alcanzaría entre los años 1963-67. De aquella época es este testimonio gráfico, impagable, con el gran Tete Montoliu y Lou Bennet, cortesía del Arxiu Jamboree.



Para Joan Mas, su propietario actual, "el Jamboree són tres noms: Joan Roselló -primer propietari-, Lou Bennet i Tete Montoliu. Uns personatges que m'imposen la máxima autoexigència. Per això em satisfà haver contribuït a portar sobre l'escenari del Jamboree músics del nivell d'Elvin Jones i Art Farmer. Com també em sento orgullós que els músics del país es facin seu el local..."



El legendario Alfredo Papo, miembro del Hot Club de Barcelona, recuerda así los primeros años del local de la Plaza Real: "Als seus inicis, però, l'ambient era irrespirable, estava ple de marines i dones alegres i el xivarri feia difícil escoltar uns músics que, sincerament, tampoc no eren res de l'altre món. A poc a poc, però, la cosa es va anar redreçant i el Jamboree va contribuir a civilitzar els melòmans de Barcelona..."


El propio fundador de la Jazz Cava de TerrassaValentí Grau, también recuerda la 'época marine': "Recordo que quan arribaven les deu del vespre treien els marines amb pala i entràvem nosaltres a devorar el jazz. El principal mèrit del Jamboree és que segueixi viu (...) La continuïtat d'un club de jazz només la pot garantir la perseverança i la qualitat i, afortunadament, són dues qualitats que el Jamboree ha mantingut des que va reobrir".

Efectivamente, esa continuidad de la que habla Valentí Grau se truncaría a finales de los 60's. Durante más de dos décadas el local permaneció cerrado, hasta que en época de los JJ.OO. de 1992, y de la mano de los hermanos Mas -Anna i Joan-, se inició su segunda y actual etapa.

El principal responsable del cierre sesentero del Jamboree fue un duro competidor: el Boccacio. Tal y como recuerda Javier Coma, fundador del Jubilee Jazz Club: "El Boccacio va matar el Jamboree. La mateixa clientela que li va donar vida i el va convertir en el club de moda de Barcelona entre 1963 i 1967, el va abandonar a la seva sort quan Oriol Regàs va obrir el Boccacio. Per què ens hem d'enganyar? Tota aquella gent se sentia més còmoda per sobre de la Diagonal. Era el seu lloc natural".



Vaya mezcolanza de tribus, ¿verdad, hijo?. La describe muy bien el que fuera primer director de la sala de la plaza Real, Àngel Gómez: "Va ser el primer local nocturn de Barcelona que va trencar motllos en ple franquisme. La llei deia que havia de tenir suficient llum perquè un client pogués llegir el diari. L'ambient era realment especial, amb una barreja de marines, 'señoritas de mucho querer', liceistes, intel.lectuals i aficionats al jazz. Tampoc no faltaven artistes com Dalí, Miró, Tàpies i Artigas, entre altres. Recordo una nit amb Pau Gonzalves i els músics de Duke Ellington fins a les nou del matí. Del subministrament de pollastre a l'ast se n'encarregava Los Caracoles i a la barra es van esgotar les existències de whisky".

En cuanto a mis bolos en el Jamboree, y echando mano de la chuleta, debo resaltar especialmente a Txell Sust+August Tharrats (#294, 2006), LLibert Fortuny (#449, 2009), Bob Sands (#508, 2012), Lou Donaldson (#531, 2013), Ximo Tèbar (#533, 2013), Juan Perro (#555, 2014) y Shemekia Copeland (#569, 2014). Como ves, equilibrio entre jazz y blues, pero en cualquier caso una sala de madurez para mí.


El grandísimo Santiago Auserón en versión Juan Perro, lujo

Nada más por hoy, Miguelito. Espero que hayas disfrutado de este viaje por la Barcelona underground anterior a mi nacimiento. Yo desde luego que sí ;). Te dejo con una de las últimas figuras de frecuente presencia en el Jamboree, el gran pianista Ignasi Terraza, hasta el próximo post, JAZZ!

"A un veritable aficionat, el Jamboree li garanteix viure un concert de jazz amb la intensitat que exigeix aquest tipus de música". (Miquel Jurado, crític musical)
La temporada 2010 el Jamboree
celebró sus 50 años

Y pasado mañana mismo volvemos a reencontrarnos allí con el maestro Amadeu Casas... Que no pare la música!

#634 - Early Blues Moods - Jamboree 3/7/16