martes, 1 de diciembre de 2015

026_El símbolo y el cuate

Hola de nuevo Miguelito, en el útimo post de este 2015 te hablaré de dos de los más grandes cantautores que ha dado España en su historia: Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. Pero empecemos bien, revisita este vídeo:



Mediterráneo ha sido reconocida unánimemente como "la mejor canción española de todos los tiempos". Palabras mayores. Y Joan Manuel Serrat el mayor poeta musical. El símbolo de una época, tanto en nuestro país como en toda Latinoamérica. Y todo símbolo necesita su cuate... Ahora toca visionar este otro documento:



Joaquín Sabina... el poeta canalla. Qué gran descubrimiento. El mejor concierto SIN DUDA de aquel ya lejano 2000 -la primera vez que lo veía en directo-, y eso que ese mismo año también había tenido mi bautizo (tardío) con Serrat, en el Coliseum. Pero Serrat era viejo conocido, vecino del Poble Sec, muchas canciones suyas en mi imaginario sonoro. En cambio, Sabina era un misterio para mí. Lo único que sabía de él venía de una galaxia muy lejana... "Chimo" había sido el cantante preferido de la primera novia de papá.

#060 Joaquín Sabina - Sant Jordi 13/7/00

¡Qué bolo dio el de Úbeda!! Poemas hechos canciones, himnos casi diría. Ni Lou Reed en Zeleste, ni los Waterboys en Bikini, ni -si me apuras- los AC/DC en el Sant Jordi pudieron hacerle sombra al jienense aquel año de cambio de milenio... El cronista de La Vanguardia presente en el concierto, legendario Karles Torra, lo describía así:


"Joaquín Sabina llenó en sus dos terceras partes el aforo del Palau Sant Jordi para poner en liza las canciones que configuran su último álbum: 19 días y 500 noches.

A su indiscutible categoría como letrista y labrador de imágenes, el cantautor jienense adjunta ahora un concepto de show bien resuelto tanto temática como escenográficamente.

La acción se sitúa en una imaginaria estación de Linares-Baeza, con sus andenes, un gigantesco reloj y un bar de mala nota... Era el decorado idóneo para que surgiese el Sabina más coloquial y directo, ese poeta de los eternos encuentros y desencuentros, tierno y cínico a la vez.

Sus mejores intervenciones coincidieron con el leve acompañamiento de piano de Una canción para la Magdalena, o con el sencillo rasguear de guitarra entre rumbero y arrancherado de 19 días y 500 noches (...) El Sabina más declaradamente rockero se desató en los últimos compases del concierto, atacando a corazón abierto y con un espíritu encomiable La del pirata cojo.

Esta sentida interpretación fue como un soplo de autenticidad vivificante por parte de un artista callejero que se ha colocado por méritos propios en el andén del éxito de la música hispana, a ambos lados del charco".

#070 Tarrés Serrat - Coliseum 22/12/00

Por su parte, Serrat presentaba en las navidades de aquel mismo año un nuevo disco, pero utilizando a su alter-ego Tarrés: Cansiones. Nuevas composiciones alejadas de su sonido tradicional, en un evento del que -no te engañaré- no recuerdo gran cosa, sólo que apenas si tocó algún tema clásico. Sin embargo, podría resarcirme años más tarde, con un sentido revival aprovechando la presencia de Serrat (esta vez sí Joan Manuel, simplemente) en el Festival Grec del verano del 2005. 


#247 Joan Manel Serrat - Grec'05

Un par de años después, en 2007, ambos artistas decidieron unir fuerzas en una gira conjunta: Dos pájaros de un tiro, que fue un bombazo a ambos lados del Atlántico y que mamá y yo pudimos presenciar en la querida Onda, un agosto de 2007.


#338 Serrat & Sabina - Onda 4/8/07

Gran complicidad entre ambos, y un ramillete de clásicos para disfrutar de una noche veraniega inolvidable, sin abusar de las birras esta vez, que había que volver al hotel de Benicàssim (entrañable El Cid) a dormirla. 


El diario El País aprovechó la gira para reeditar lo más granado de la discografía de ambos artistas, colección que está a tu disposición por casa, y de bello título a fe mía: "Palabras hechas canciones". Refresquemos los comentarios de Diego A. Manrique en sendos ensayos introductorios a Mediterráneo y 19 días..., respectivamente.



Un himno nacional.- "Serrat inició la década de los setenta en la cuerda floja pero seguro de sus poderes. Había capeado la polémica (con prohibición incluida) que siguió a su espantada de Eurovisión. El veto en los medios le impulsó a visitar América, una decisión que enriquecería su vida y su arte.

A finales de 1970, fue detenido e interrogado tras participar en el encierro del monasterio de Montserrat, una protesta contra las sentencias del Proceso de Burgos. Aun así, el régimen no pudo impedir que creciera su popularidad, potenciada por el impacto de Mediterráneo, canción de 1971 que fue interiorizada por millones de españoles como una especie de himno vital.

En los inicios del siglo XXI, Mediterráneo sigue conservando su magnetismo para los españoles (...) En contra de lo habitual, el veredicto del público en general resultó ratificado por el de los profesionales: la revista Rolling Stone consultó a músicos y gente de la industria y Mediterráneo ganó por goleada. Recibió votos incluso de colegas en sus antípodas estéticos."



En estado de gracia.- "Es opinión general que 19 días y 500 noches (1999) constituye el más completo trabajo de la discografía sabiniana: hasta tiene una portada impactante. Se requiere, eso sí, habituarse a esa garganta quebrada, desgastada por los Ducados y otros vicios, que narra más que canta. Paradójicamente, la voz está enmarcada en una producción filosóficamente pop, cuidada hasta el mínimo detalle, que materializó Alejo Stivel con su equipo.

Musicalmente, la variedad deslumbra: rumbas, rock clásico, ecos de tango, ritmos retro, una ranchera, añadidos salseros y Dylan, mucho Dylan. La materia prima ya era excepcional: amores y desamores, una viñeta porteña, propuestas de modelos de vida, un ejercicio de estilo en clave de noir castizo, destellos de humor, crítica de la actualidad, la evocación del Madrid de correajes y camisa azul, el retrato de una chica que hoy terminaría de picadora de carne en los programas rosa, una fantasía sobre la existencia noctámbula de Joaquín".

En definitiva hijo, dos grandísimos poetas y músicos, por ese orden, en búsqueda permanente de las musas. Serrat y Sabina. Maestro y discípulo. El Símbolo y el Cuate. Y una hermosa lección de humildad, honestidad, AMISTAD y no poca juerga la que nos ofrecieron con su UTG (Unión Temporal de Genios).


De vuelta en Benicàssim, al día siguiente del bolo

Nada más por hoy Miguel, te dejo con un homenaje particular mío, una de las canciones incluidas en ese Mediterráneo piedra angular de la música contemporánea española. Hasta el próximo post hijo, BUSCA TUS MUSAS.



PS: gracias a Joaquín por el nombre del blog ;)

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