miércoles, 28 de mayo de 2014

003_¡De Cazorla al cielo! (Festivales I)

- ¡Pero hombre de Dios!!! ¿Cómo no me avisa antes?!! ¡Se tenía que haber bajado en la otra!! ¡Esto es un apeadero!!!
- Pues eso, jefe, ya me apeo aquí...
- ¡Pero hace años que está fuera de servicio!
- Pues nada, en la siguiente entonces...
- Nooo!!, para la siguiente falta más de media hora y le queda a tomar por saco!!!

Todavía era noche cerrada, y el Talgo nocturno procedente de Barcelona, que parecía llevar horas traqueteando por entre las inmensas explanadas de olivos, detuvo su marcha... Un pequeño error de cálculo (o quizás las cervezas que había estado consumiendo desde la Ciudad Condal) hicieron que me pasara de estación, provocando el enojo del jefe de convoy.

- ¡Bájese, bájese!, que no podemos detenernos aquí.
- Pero oiga jefe, ¿y aquí donde pido un taxi para llegarme a Cazorla?!
- ¿Taxiiiii?! -su voz y su imagen se difuminaban desde el pescante a medida que el tren se alejaba... Intente llegar a la nacionaaaaalllll... 

Y repitió la mítica frase: pero hombre de Diooosss...

Bien, así que allí me encontraba, hijo. No eran ni las 6 de la madrugada, en medio de los olivos de Jaén, con mi mochila de campaña y por compañía sólo los grillos en kilómetros a la redonda... O eso esperaba! La visión de unas casetas semiderruidas cercanas no acrecentaba precisamente la sensación de seguridad. Pero que caray... era mi primer BluesCazorla, y de momento el fin de semana largo empezaba diferente a lo previsto, estupendo!!


XI BluesCazorla (2005) - Evento #249, autografiado por Robert Cray

Norte, sur, este, oeste... Me refiero a que miré alrededor mío describiendo un círculo de 360º, no porque tuviera pajolera idea de dónde estaban los puntos cardinales. Efectivamente, el revisor tenía razón en preocuparse: me había dejado en medio de la nada. Fenomenal...

Menos mal de luna llena, o casi... La verdad es que el paraje era entrañable, pero un poco más de conocimiento de mi ubicación exacta no hubiera estado de más. Tras unos minutos de... reflexión, muy a lo lejos me pareció ver unas luces que se movían a prudente velocidad... Mejor eso que nada, esperemos que sea la nacional...

Después de media hora de pateo campo a través, por fin había alcanzado la civilización. Amanecía y aquello tenía toda la pinta de estar asfaltado. Seguro que algún alma caritativa me acercaba al pueblo. Así que, por primera vez en un montón de años (pero un montón!), me puse a hacer auto-stop... a mis treinta y tantos!! Afortunadamente, el sur es tierra de acogida, y no tuve que esperar mucho para que un padre acompañado de su hijo -quienes sin duda se dirigían al tajo, a juzgar por la cara de pocos amigos del chaval- detuviera su furgoneta en el arcén...

- Voy a Cazorla, ¿me podrían acercar?
- Suba, delante, y cuidado no se haga daño con las herramientas
- Muy amable, muchísimas gracias, voy al Festival de Blues!
- ... (silencio sepulcral)

Tras un recorrido plácido -y de pocas palabras- por la nacional, por fin alcancé Cazorla... la meca del Blues en España, sede del festival de blues por antonomasia, BLUESCAZORLA!!!

Cazorla, tierra de duende... y blues

¡Qué maravilla de pueblo, hijo! Coronado por el legendario Castillo de la Yedra, majestuoso, y en su falda un mar de callejuelas serpenteando e infinidad de arroyos y manantiales... Un paraíso vamos, y encima me esperaban 3 días non-stop con la música del diablo!!

Las anécdotas empezaron nada más llegar al hotel: el mítico Hotel Don Diego, regentado por un personaje de leyenda: Dieguito!! Qué majo, resulta que justo hasta la X edición, ése había sido el hotel donde se alojaban tradicionalmente las estrellas invitadas, así que os podéis imaginar la cantidad de historias que podía contar ese hombre si le dabas pie... En el TOP1 sin duda la de aquella célebre cantante norteamericana que después de coger más vuelos que su secretario de Estado para llegar al Festival, aterriza en Granada, la recoje él mismo (eso es servicio personalizado y lo demás cuentos) y de camino al pueblo con la furgona va y se pierden... Lo que aquella afroamericana -que debía llevar mínimo 24 horas sin pegar ojo- sacó por la boca entre olivo y olivo, baches y más baches, se ve que fue chico... 

- Pero Alex, fue llegar al hotel, le puse un par de whiskies y se le pasó la mala hostia! (eso es gestión de crisis...)

Cartel oficial del Festival
Y es que aquel pueblo transmitía un buen rollito enorme, y en esos días de festival se respiraba blues por todos los rincones, en todas las plazas y bares... Qué gran afinidad con el flamenco tiene el blues, en el fondo se trata del mismo duende... Además, el programa de la XI edición era absolutamente de campeonato: nada menos que el mismísimo Robert Cray de cabeza de cartel, el armonicista Jerry Portnoy, Otis Grand (viejo conocido de la Boîte barcelonesa), Magic Slim o la gran Mavis Staples por parte internacional; y por la nacional los catalanes Lazy Jumpers, el local Conan Carmona, Nanos Blues Band desde Valencia... Multitud de escenarios preparados: la plaza de toros para las actuaciones centrales de la noche, la Plaza de Santa María rodeada de bares petados de gente para las de mañana -a la sombra, por favor!-, el teatro donde se hacían las masterclass, de la Merced creo que se llamaba, allí es donde le pregunté a Robert Cray sobre Paco de Lucía ;-)...


Nanos Blues Band en la Plaza de Santa María
Vista vermutera del Festival, ¿es o no un paraíso?
Cray & Grand y dos de los organizadores en plena masterclass

La noche acababa siempre de amanecida, y allí estaba la piscina municipal para el que quisiera refrescarse y comer... o simplemente dormitar, un verdadero lujo!




Para escribir este post sobre la undécima edición del BluesCazorla, he recuperado las fotos y la documentación que guardaba de aquel ya lejano 2005. Entre los documentos, me he encontrado con un mail que envié a la organización recién aterrizado en BCN felicitándoles por el éxito, escrito en evidente estado de embriaguez bluesera. Finalizaba así:


Era mi primera visita a Cazorla. El pueblo me pareció impresionante, de verdad. La gente encantadora (gracias por todo Dieguito), la comida superior (Casa Alex, Julián... y el Mesón Don Chema!, con la mejor carne de caza que he probado jamás!!), el ambiente "sano" como pocos (qué gran fumador pasivo soy!!)... EL PUTO PARAÍSO!

Como Portnoy cuando explicó que "respira tocando la armónica", os aseguro que todo lo que he respirado a lo largo de estos 3 días ha sido el auténtico y genuino ESPÍRITU DEL BLUES. Ya tengo un Bluescazorla!, y pilas cargadas para rato.

Por todo ello quiero agradecer y felicitar públicamente a todo el equipo organizador. Lo habéis conseguido. No sólo montar un evento de esta magnitud, sino el más difícil todavía: invocar al "espíritu" y que éste se presentara. Sólo había que veros celebrando el éxito a las 6 de la mañana "doblando" el contrabajo de los Lazy para darse cuenta de ello.

Larga vida al Blues!

Con Robert Cray en el Teatro de la Merced (Cazorla, 2005)


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